La Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá diseñó Dime, una herramienta para conocer cuál es el nivel de madurez de las empresas en la capital.

Empresas Foto: iStock
Además de ser la capital del país, Bogotá se caracteriza por ser el corazón económico de Colombia. En este lugar, las grandes corporaciones, emprendedores y pequeñas empresas convergen para impulsar el desarrollo nacional.
No obstante, pese a su papel como uno de los principales pilares en términos de innovación y generación de empleo, la imagen está incompleta, pues los datos en torno al estado del tejido empresarial siguen siendo limitados.
Ante este panorama, la Secretaria Distrital de Desarrollo Económico diseñó el Diagnóstico de Madurez Empresarial (Dime). Como su nombre indica, esta herramienta está orientada en que, en menos de 15 minutos y sin costo, las compañías de todos los tamaños puedan descubrir en qué ciclo de vida se encuentra su negocio.
El Dime no solo permitirá a las empresas evaluar sus oportunidades de mejora y conocer la oferta institucional para impulsar el crecimiento, sino que también le proporcionará a la entidad la información actualizada sobre el sistema productivo de la ciudad para así optimizar y focalizar mejor los recursos.
La iniciativa, además, tiene como propósitos incrementar la productividad, reducir la informalidad y brindar los mecanismos para la construcción de la autonomía económica de las empresas. "Para alcanzar este objetivo existen varios caminos: a través de la empleabilidad o con el fortalecimiento de competencias que les permitan la supervivencia, el crecimiento y sostenibilidad", indicó la titular de la cartera, María del Pilar López.
¿Cómo funciona?
Este instrumento mide el nivel de madurez de las empresas a través de cinco indicativos que reflejan su capacidad para competir, crecer y sostenerse en el mercado. Estos incluyen: el desarrollo del producto o servicio que ofrece; la capacidad para ejecutar sus estrategias; el financiamiento y la contabilidad; la innovación, y su enfoque de mercadeo y de ventas.
Con base en los resultados obtenidos, se otorga al negocio un puntaje ponderado de 0 a 5 con el que se le ubicará en una de las cinco etapas que integran el Dime.
Si la compañía obtuvo una calificación entre 0 y 1 se le colocará en la fase de ideación, es decir, que se encuentra en los primeros escalones del proceso; entre 1 y 2, en el ciclo de nacimiento, o sea, que cuenta con una estructura básica; de 2 a 3, en el período de crecimiento; de 3 a 4 en el de aceleración, y de 4 a 5 en el de madurez.
Esta evaluación también incluye un listado con los programas que más se adaptan a las necesidades de cada firma y que hacen parte de las iniciativas de apoyo de la Secretaría para la potenciación del tejido empresarial de la ciudad. La idea, además, es que las empresas se puedan integrar a la ruta de fortalecimiento diseñada por la entidad para acceder a más oportunidades.
En cuanto a como se realizará el seguimiento de la información, López explicó que con la participación de las compañías en la oferta institucional (que incluye proyectos de capitalización, comercialización, entre otros) se espera llevar a cabo el diagnóstico de manera frecuente. También se hará a través de monitoreos aleatorios para poder hacer comparativas a lo largo del tiempo.
"No se trata solo de hacer un seguimiento de punto de entrada y salida para poder medir la eficacia de nuestro programa, sino también de hacer un monitoreo periódico", agregó.
Radiografía empresaria
De acuerdo con datos de la Cámara de Comercio de Bogotá, el tejido empresarial de la capital está compuesto en su mayoría por micronegocios. Estas empresas de pequeña escala representaban el 92,5% de este sector a diciembre de 2024.
Las cifras también muestran que hay cerca de 5,3% de pequeñas empresas, 1,5% de medianas y 0,7% de grandes corporaciones. En conjunto, también se observa que, a la fecha, solo un 31,9% de los negocios logra superar el umbral de los cinco años y seguir manteniéndose activo.
Otro aspecto que llama la atención es que cerca de un 76% de las empresas operan en la informalidad, en su mayoría debido a que enfrentan dificultades en el pago de impuestos o en tener registros contables. De hecho, en este último caso, se reporta que solo 46,3% lleva este tipo de reportes.
Si está interesado en realizar su análisis, ingrese al siguiente enlace https://desarrolloeconomico.gov.co/dime/
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